Pescadores de Mira (Aveiro – Portugal)

Ante todo declaro mi admiración a estos pescadores que a pesar de los adelantos técnicos que facilitan un mínimo sus vidas siguen manteniendo la más pura esencia de la pesca artesanal y para ello no renuncian a ninguno de sus riesgos .

A pesar de cambiar los remos por el motor y los bueyes por el tractor, la actividad diaria de estos hombres no es ni mucho menos fácil . En un área donde el mar siempre está encrespado y en unas playas más propias para el deporte del surf que para la pesca, realizan una actividad heredada de sus mayores que en poco a cambiado en el transcurso de los años.

Su primera peculiaridad son sus lanchas, con formas que se alzan hacia el cielo intentando que ninguna ola se cuele dentro. Esta forma es fruto de la experiencia a lo largo de generaciones y se mantiene asi, pues a pesar de las modernas ingeniarias, sigue siendo el mejor diseño.

Sus casas de madera (a menudo traída por el mar), se encuentran sobre la misma arena, justo al lado de su “puesto de trabajo” y con unas vistas al océano, a veces espectaculares.

Aquí termina todo lo “bucólico” de estos pescadores.

Lo demás es duro trabajo desde antes de que amanezca hasta la noche, para poder ganar un dinero que les permita mantener “su” actividad (que lejos de dar dinero es de mera subsistencia).

La actividad empieza mucho antes de que el sol tenga ni pensado asomarse por el horizonte. A eso de las 5:30 de la mañana estos hombres, con la ayuda de sus tractores (antes bueyes) ponen sus barcas en el agua e inician una salida a oscuras entre las grandes olas del Atlántico (toda una proeza), rezando para que una ola inesperada no asome de la oscuridad del océano para llevarse su dinero, su ilusión y su vida .

Una vez pasada la rompiente, se adentran como una milla en el mar, no mas. Siempre cerca de la costa y fácilmente visibles. Es aquí donde lanzan sus redes , haciendo una pasada en horizontal a la costa. Esto puede durar no más de dos horas. Entonces llega el momento de recoger el fruto del trabajo .

La lancha toma el camino de la playa. Una vez en tierra, dos tripulantes se tiran al agua y llevan una cuerda hasta el tractor, que tira de ella hasta subir la lancha a la zona de arena seca.

La lancha trae también una cuerda atada a su parte de popa. Ésta se desengancha y es pasada a otro tractor que lleva un ingenioso sistema por donde pasan las cuerdas y redes y las recoge, siendo los marineros los encargados de ir colocándolas ordenadamente en el carro trasero (ésto se hacía antiguamente con bueyes) .

La parte arriesgada del trabajo ya ha sido realizada y sólo son las 7:15 a.m., hora a la que muchos de nosotros aún ni nos hemos despertado .

Especial importancia tiene el pescador que se coloca en cabeza, al lado del mar. Es el encargado de ir quitando los palos que puedan estropear la red y cualquier porquería o bote que pueda traer. Suele hacer este trabajo el propio patrón o su hombre de confianza.

Una vez recogida toda la red, cuando llega a sus últimos metros, donde se encuentra la pesca, ésta es arrastrada por los tractores playa arriba con la ayuda de los pescadores para evitar enrredos.

Ya tenemos “la cosecha ” en tierra y las gaviotas se arremolinan buscando los pequeños peces que se escapan por el trenzado de la red. Saben que tienen su comida diaria asegurada .

El patrón procede a cortar los cabos que cierran la red para dejar la pesca accesible entre el bullir de los peces recién sacados del agua .

El siguiente trabajo que les espera es la separación por especies y tamaño de las capturas, el desecho de algunos peces no comerciales (las gaviotas dan cuenta de ellos rápidamente) y la preparación en cajas para llevarlas a “la rula” donde se venden al por mayor .

Aunque pueda parecer que aqui se termina todo el trabajo, aún queda algo muy importante: el secado, revisado, reparación y cierre de la red para el próximo día, asi como la ordenación meticulosa de todos los aparejos que van dentro de la barca (esto evita problemas a la hora de tirar las redes y accidentes por enredos de cuerdas y demás).

Os dejo esta última foto de un pescador mirando al infinito esperando que “la cosecha” sea buena.

Espero os guste.

Saludos a todos.

~ por mastintin en Julio 14, 2008.

2 comentarios to “Pescadores de Mira (Aveiro – Portugal)”

  1. Coño tío, que reportaje más chulo, me has traído muchos recuerdos. Hace años estuve con mi familia por allí viéndolo en directo. Claro que por aquel entonces el que tenía cámara era mi padre, y analógica. Todavía hoy hay una foto en el salón de los pescadores.

    Un saludo ;-)

  2. Guapísimo.

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